martes, 20 de octubre de 2009

Con un par... de balones en el campo

Y así es como comienza la andadura de este blog, con la anécdota más extraña jamás vista sobre un campo de fútbol: un balón que ayuda al otro a encontrar portería. Nunca se había visto en un terreno de juego que un objeto extraño impidiese o ayudase a un equipo y no se detuviese el encuentro en ese mismo instante. Tal vez porque hay un reglamento que lo prohíbe. Pero el caso es que el balón rojo estaba en el campo, delante de la portería de Reina y desviando por completo la trayectoria del disparo (con la pelota buena) del delantero del Sunderland y actual pichichi Darren Bent que consiguió el único gol que subió al marcador.

Aún a pesar de esto, los jugadores y aficionados del Liverpool no se pueden echar las manos a la cabeza ante semejante error arbitral: se entendería si hubiese sido en el último minuto de partido y con victoria del Liverpool o empate. Pero el conjunto "red" no hizo nada en los restantes 85 minutos para merecer más que un empate. La FA ya ha dejado claro que un error como ese no puede provocar que se repita el partido entero, y Reina confirmó que fue surrealista, pero que está de acuerdo con la decisión de no retomar el choque. Eso sí, Mike Jones, el árbitro que concedió el gol, se va a pasar un partido de revisión en la segunda división inglesa, estudiando el reglamento.

Lo que no se puede negar es que el conjunto dirigido por Rafa Benítez apenas tuvo tres ocasiones claras de marcar gol. Y es que sin Gerrard ni Mascherano en el campo para tomar los mandos en el centro y sin Torres el Liverpool carecía de identidad propia.
Lucas Leiva volvió a ser el hombre encargado de contener defensivamente el centro del campo, acompañado esta vez por el joven canterano Spearings, el cual a pesar de no jugar mal, le vino grande el encuentro y no brilló. Cada vez más se nota la marcha de Xabi Alonso, y en la ciudad del Mersey siguen esperando a Roberto Aquilani, lesionado, para suplirlo, presumiblemente a partir de noviembre.

Babel sigue jugando como si la cosa no fuese con él, Kuyt peleó hasta el último balón, pero sigue faltándole el acierto cara a puerta y Benayoun no pudo salir al rescate de su equipo como si lo ha hecho en muchos otros partidos. Ni siquiera la entrada de N'gog en el campo reactivó a un Liverpool que no encontraba la solidez defensiva necesaria para estar más cómodamente en el ataque, a pesar de la vuelta de Agger y Fabio Aurelio en el once inicial. Y la verdad es que estuvo más cerca el segundo de los locales que el empate.

Por tanto, otro paso atrás del Liverpool en la pelea por la Premier. Una Premier que se auguraba más disputada que nunca tras la marcha de Cristiano Ronaldo en el United, con un Tottenham que sorprendía y un Chelsea que parecía que encontraba la regularidad en el juego. El hecho es que el Tottenham sigue con buena linea pero con baches, el City tampoco se coge al tren de la liga, el United sigue ganando pero sin convencer y el Chelsea volvió a pinchar ante el Aston Villa.

Y por supuesto el Liverpool: la gran incógnita. Porque el comienzo de liga prácticamente lo excluyó de todas las apuestas, pero tras una fulgurante recuperación ha vuelto a sus derroteros, y en una semana clave en la que reciben en Anfield al Lyon en la Champions, donde deben ganar para no descolgarse tras la derrota en Florencia, y el domingo al Manchester, donde se medirán las posibilidades reales del conjunto de Benítez ante un rival directo y que ahora mismo es líder, a siete puntos de los "reds", que son octavos, por debajo de su verdugo, el Sunderland, que sin duda es la revelación de la temporada gracias, sobre todo, a su entrenador, Steve Bruce.

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